sábado, 28 de febrero de 2009

Volver

¿Cómo sería la frente marchita? ¿Cómo arrugada? ¿Vieja o enojada? ¿Cómo la del abuelo de los simpson? ¿Y por qué se le habrá marchitado la frente a Gardel? Ni idea, tendría que revisar la letra de la canción. Lo que sí me pasó a mi es que volví a un lugar que extrañaba... ¨ocuparme de mí¨. Salir de la melancolía que se respira cuando algunas cosas se caen, levantarse y ocuparse. Se siente bien eso. ¿El presente y nada más cantaba Luis Alberto Spinetta allá en los setenta y pico? y si.. tenía mucha razón. ¿Cómo sabía tanto siendo tan joven? y bue.. habrá que conformarse con lo que hay, por suerte tengo un pico y una pala que a veces se doblan un poco pero no se parten.

viernes, 2 de enero de 2009

Recomendaciones acerca de ese momento en que estás por tomar una decisión sobre aceptar o rechazar un proyecto o propuesta.

Primero lo pensás unos días, si podés subirte a un micro e ir a alguna parte a tomar distancia mejor, si no con un balcón o una terraza por la cual corra algo de aire será suficiente.
Es recomendable no pensar en eso, en el tema en cuestión, sólo estar en otro lado y hacer alguna cosa que surja espontánea como patear un envase de Cepita vacío que alguien tiró al suelo por mal educado. Distenderse, respirar, si hay auriculares con música mejor, si no no importa. Mirar hacia el cielo es fundamental, mirar y pensar al mismo tiempo lo siguiente: ¿qué carajo tengo ganas hacer yo en este mundo? aparecerán muchas opciones de respuestas, necesariamente habrá que elegir una. Todos tenemos un plan que tenemos ganas de realizar pero la realidad lo hace difícil, sin embargo es eso, ese plan es la respuesta y a partir de ahí se despliegan todas las decisiones que habrá que tomar para llevar a cabo eso. Y ahí frenar. No vale engañarse, aceptar la respuesta que nos hace bien, la de verdad, la mejor de todas, la posible. Y ahí frenar. Después de eso es recomendable volver a la rutina, y unos días más tarde responder, llamar por teléfono, encontrarse con quien sea que haya que hacerlo y decir la verdad. Si el proyecto o propuesta no es parte de tu plan, no suma y lo pone en riesgo la respuesta será no, y será difícil pero necesaria, y si por el contrario, sí suma, acompaña tu plan, abre más caminos, tiene que ver con lo que sos y con lo que querés hacer la respuesta será si, y será más lindo responder eso. Lo que es seguro es que después de haber dado una respuesta sincera, la sensación de bienestar te vendrá a visitar. Después de eso comer un buen sandwich de milanesa o de jamón, queso, tomate, mayonesa y matambrito cortado fino me parece un buen final para cualquiera de los casos, eso será a elección. Puede ser una galletita con dulce de leche, o un agua, lo que sea que pueda cumplir la función de premio por haber tomado una decisión valiente, que no es poco.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Lluvia

Más allá de lo problemas que puede causarle a algunas personas la lluvia como las inundaciones que no me perecen algo menor si no todo lo contario, ¿alguien la miró bien de cerca? ¿alguien se detuvo a observar detenidamente como caen de arriba para abajo esas miles de gotas comunitarias y amigas entre ellas? transparentes, casi silenciosas, blandas, suaves, todas esas muchas que traen esa atmósfera distinta, detienen, apasionan. Yo lo hice hoy, y lo hago ahora mientras escribo esto. No puede ser tan linda esta lluvia, que calma una seguidilla de días sofocantes, intensos días, para mi excepcionalmente únicos y maravillosos días. Como quiero a esta lluvia, que bien suena el silencio de mi casa y mi calma junto a esta lluvia. Tuve ganas de salir a mojarme pero no lo hice, me guardo ese plan para la próxima lluvia, porque tengo con quien ir, alguien con quien quiero mojarme mucho, empaparme, empaparnos. Y no está ahora en este mismo lugar pero no hay dudas de que sí está. Y llueve mucho. Y llueve bien.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Perdí mi encendedor

El otro día fui al kiosco a solucionar un problemita que tenía a la hora de cocinar cualquier cosa. No tenía encendedor para prender el horno o la hornalla. Entonces prendía fuego pedazos de diario (lo encendía con el fueguecito del calefón) y esa era mi manera tan moderna, práctica y particular de prender el horno o la hornalla. Un par de veces hizo un ruido bastante fuerte y salió bastante fuego del horno y estuve cerca de prender fuego la cocina, y decidí madurar, aceptar que tenía un problema e hice una cuadra hasta el kiosco para comprar un encendedor nuevo. en el kiosco me di el gusto de elegir, modelo, color, precio. Mi elección fue uno amarillo, último modelo, con encendido automático y hasta miré que en la parte de abajo tenía la opción de recargarlo, y pensé: que encendedor copado que obtuve. Ya lo perdí. Simplemente desapareció, revisé todo, no está, no lo entiendo porque lo usé dos veces y lo dejé en el lugar que dejo siempre el encendedor para la cocina. Yo no fumo así que solo necesito un encendedor para el horno o las hornallas, o a lo sumo el calefón. Pero no está más. Tuve que ir a comprar otro... y compré uno bien pedorro.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Seres queridos y la muerte

En dónde se coloca la bronca de enterarse que un ser querido sufre una enfermedad grave? qué dificil. Discúlpenme pero yo la voy a escribir, es necesario para mi ahora.
Cómo cambian los parámetros cuando aparecen problemas graves de salud en alguien cercano, en alguien amado. Esa persona que hizo muchas cosas en su vida para que yo esté mejor, que me dio mucho. Las prioridades, el disfrute, inmediatamente cambian de lugar tras la noticia y por supuesto...no se entiende nada. Lo que era importante hace un segundo ya no lo es tanto, lo que no, que es todo el resto pasa a ser lo único que cuenta: vivir. Lo más importante que tengo....la vida está en sus etapas finales para alguien que amo y mi vida se modifica. Me irrito, enloquezco, aprendo, choco con la realidad y es muy duro. Aparece la impotencia y mi tiempo toma otro valor. Cada segundo vale oro, despertar y estar vivo es mucho. Hoy más que siempre entiendo que disfrutar lo más que pueda de vivir es lo mejor que puedo hacer.

viernes, 24 de octubre de 2008

Instinto vs. Impulso

Creo mucho en mi propio instinto. Muchas veces me fue bien y algunas mal por hacerle caso a él, es que en algunas ocasiones no lo puedo identificar bien. Parece ser instinto pero en realidad es impulso. Pienso que para diferenciarlos correctamente hay que darles un tiempito, porque el instinto perdura, mientras que el impulso dura un rato nomás. Ejemplo: llamás a una ex porque la extrañás, la ves un rato, al principio te calienta pero luego comienza a hablar como hablaba, a mirar como miraba, a decir las mismas cosas que decía, y ahí recordás por qué te habías separado:eso fue un¨impulso¨.
Otra: te surgen ganas de escribir. Escribís una vez, escribís dos y si a la tercera te pudrís: impulso. Si seguís escribiendo de vez en cuando: instinto. Si crece con el tiempo: instinto.
Qué bueno que está encontrarse en un lugar con gente con la que uno quiere estar para trabajar en un proyecto nuevo, en equipo y sentir que es hacia allí a donde uno quiere ir, no? me pasó eso esta semana. Me junté con unas señoritas divinas y nos entendimos muy bien y parece que queremos ir todos para el mismo lugar, hacia el éxito. Eso me da placer, renueva mi fe, se abren otros mundos. Se encienden mis proyectores de ideas. ¿Será impulso o instinto? ya veremos...

sábado, 18 de octubre de 2008

¿Cómo va che?

Si cedés el asiento en el colectivo a una persona mayor y casi ni te molesta, vas bien.
Si no dormís a la noche muy seguido y no hay ningún hecho puntual, vas mal.
Si festejás algo chiquito como acordarte el nombre de una canción que te gusta y planeás conseguirla, vas bien.
Si cuando te preguntan ¿cómo andás? te da ganas de contar algunos problemas que tuviste en el día y que venís arrastrando o decís ¨bien¨ pero en realidad es mal, vas mal.
Si te descubrís riendo seguido vas bien.
Se no te reís ni con Homero Simpson vas mal.
Si cuando alguien te hace un comentario poco feliz acerca de algo que hiciste le contestás, puede ser, o no estoy de acuerdo, o sin embargo a mi me gusta lo que hice. Vas bien.
Si cuando alguien te hace un comentario poco feliz acerca de algo que hiciste le contestás ¿por qué no te vas a la concha de tu madre?, metete todo tu puto comentario bien adentro del ojete, morite, no te quiero ver más en mi vida y te tienen que agarrar entre cinco, vas mal.
Si podés esperar que una señora le pregunte cinco cosas innecesarias a una cajera de supermercado y que tarde siete minutos en pagar dos productos, vas bien. Si podés hacer un chiste con eso vas muy bien.
Si te peleás con la señora y retrasás aún más todo vas mal.
Si escuchás música que te gusta vas bien.
Si escuchás música que le gusta a tus amigos pero no a vos vas mal y te aburrís.
Si podés hacer por lo menos una pausa al día para disfrutar de un momento en el que no pasa nada en especial, sólo ese momento y está bien así, vas muy bien, ¿cómo hacés?
Si no podés parar un minuto porque no querés ver nada de lo que pasa en tu vida vas mal.
Si sos Gustavo Santaolalla vas bien.
Si sos el padre Grassi vas mal.
Si te gusta la ensalada con ketchup sé feliz con eso, obvio.
Si te gusta mojar una media luna en meo te diría que tus gustos son un poco raros pero sos libre de hacerlo, yo paso.
Si creés que puedo decirte si vas bien o mal en tu vida, vas mal.
Si te divertiste con algunas cosas o con todo lo que escribí me caes bien.